Frío o caliente. Tibios, no.

15/09/2015 Wobax Media

Frío o caliente. Tibios, no.

Perdón por el radicalismo en las declaraciones pero, en mis años dentro del mundo del comercio exterior, aprendí algo que es vital que sepan:

En el comercio internacional, o participás o no; no hay lugar para tibios.

Con esto hago referencia a un tema de vital importancia y es el ’mindset’ (o mentalidad) empresarial. Si vas a exportar, tenés que saber que hay costos involucrados, vas a tener que capacitarte o tendrás que incorporar a alguien capacitado, vas a tener que adaptar tu cadena productiva, van a incrementar tus horas de trabajo (sino duplicarse) y tendrás que entender que tus clientes del exterior son tan importantes como los locales, aunque no conozcas sus caras.

Es muy fácil dejarse seducir por la idea de vender tus productos en las mejores tiendas del mundo, pero haber mandado 5 unidades a una multimarca en New York no te hace una empresa exportadora. ¿La diferencia? Un exportador de pura cepa no piensa de a contratos de 5 unidades, piensa en contratos de a 5 años.

Y de eso se trata un poco; construir relaciones duraderas, sostenibles y redituables, que no se logran exportando una vez y cancelando la segunda porque “no quedó stock”.

Para saber si estás ‘a punto caramelo’ para exportar, tendrías que responderte positivamente las siguientes preguntas: ¿Puedo abastecer con tranquilidad mi mercado local? ¿Tengo un valor diferencial en mis productos? ¿Soy competitivo, ya sea en costo o en calidad? ¿Puedo invertir unos morlacos en esta aventura?

Si te bajó la motivación porque notaste que todavía te falta recorrido, te cuento que lo bueno de todo esto es que nadie te apura.

Dejá que tu emprendimiento se cocine a baño María.